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Cómo actuar en un fallecimiento

Lo primero aclarar a qué nos referimos con “actuar ante un fallecimiento”. Nos referimos ante todo al proceso de actuación de una funeraria cuando se produce un fallecimiento y no tanto al protocolo cultural que se produce igualmente cuando se produce una muerte.  De todos modos, ambas acepciones son interesante y las abordaremos. 

Sobre el proceso de actuación de una funeraria cuando se produce un fallecimiento lo primero que tenemos que decir que cada caso es único y que, en ese sentido, lo mejor es pedir el asesoramiento de profesionales. Nosotros vamos a citar lo más habitual. 

Cuando fallece una persona lo primero que la familia debe solicitar es el Certificado médico de defunción, si no se lo facilitan, la empresa funeraria es una entidad que puede realizar la gestión. 

La funeraria preguntará por la persona encargada de la toma de decisiones quien tomará la responsabilidad de facilitar la información necesaria como las firmas en los documentos necesario para iniciar los trámites. 

Una vez se posee esta documentación se deposita junto con una declaración firmada por un familiar y el impreso estadístico en el registro civil de la localidad donde ha fallecido. El registro verifica los datos y entrega a la funeraria la “licencia de sepultura”. El juzgado, por su parte se encarga de la comunicación del fallecimiento al Instituto Nacional de Estadística y serán los que lo comunique al ayuntamiento de la localidad de residencia del fallecido para obtener la baja del padrón municipal. 

Si el fallecido dio indicaciones de cómo quería que fuera su funeral, informa a la empresa funeraria para cumplir su deseo. Ten en cuenta que los seguros de defunción contratados puede que no cubran exactamente esos deseos y que puede existir gastos extras. Sea como sea, es decisión de la familia cumplir o no con la última voluntad del fallecido.

¿Quién toma la decisión de enterrar o incinerar si no lo has expresado en vida?

La decisión de enterrar o incinerar si no la ha expresado en vida la persona fallecida, deberá tomarla la familia o un amigo. Lo mejor es ser previsor y no dejar este tipo de decisiones para los momentos tan delicados que se suceden en el momento de la muerte de un ser querido. Un certificado de últimas voluntades puede ser la mejor opción para estipular por escrito estas y otras cuestiones. 

¿Se suele respetar la decisión de una persona si expresó en vida su deseo de enterrarse o incinerarse?

Sí. Si el fallecido expresó algo en vida, la familia lo suele respetar.

¿Y si fallece alguien no creyente y sus familiares son muy religiosos

A veces se llega a una solución salomónica: no se da una misa, pero sí un responso. Sigue siendo una decisión de la familia y para ello las empresas funerarias nos tienen que dar opciones. Es importante que la empresa entienda a quién tiene enfrente para poder hacer una organización adecuada.

Si una funeraria se percata de que no se están cumpliendo los deseos del difunto, ¿puede hacer algo?

No. Por un lado, la funeraria sólo tiene acceso a los documentos que son burocráticamente necesarios y los que la familia facilite. Si, por ejemplo, la familia no facilita el certificado de últimas voluntades, la funeraria no podrá ejecutar los deseos del difunto. Y de todos modos, aun teniendo conocimiento de los deseos del difunto, lo que puede hacer es informar y será, finalmente el deseo de la familia el que se priorice. Es decir, la familia es la que decide no la funeraria.  

¿Qué hacer en caso de muerte violenta?

El Instituto Anatómico Forense se encarga. Si un médico no certifica una muerte, se desplaza allí un médico forense. El mismo SAMUR o SUMMA (si tomamos como ejemplo Madrid) llama a la policía y se sigue un protocolo. La policía llama al juzgado y se desplaza un forense para hacer el levantamiento del cadáver. Todas las funerarias de Madrid intervienen por rotación en las recogidas judiciales y no cobran por ello. El juzgado les manda por fax un oficio diciendo que tienen que presentarte en una dirección determinada para recoger un cuerpo. La funeraria correspondiente desplaza el furgón, hace la recogida y lo lleva al Instituto Anatómico Forense. Allí el forense le hace la autopsia y después el juez decide si apoya o autoriza la incineración o tiene que ser un entierro, si se le puede dar salida al día siguiente o si necesita cuatro días más de investigación. Y a partir de ahí se contrata como con cualquier familia.

¿Cómo vestirse para un funeral?

Hoy en día no existe un protocolo como tal a la hora de vestirnos para un funeral. Las familias son diversas y pueden darle o no importancia a este punto. El luto es la expresión formalizada de mostrar externamente los sentimientos de pena o duelo ante la muerte y, en ocasiones, incluye un código en el vestir más usual en los países occidentales.

Ya en el Imperio Romano se expresaba el luto vistiendo el color negro de la toga pulla. Y ese es el color que se ha conservado en Occidente para el luto, excepto si hablamos de las reinas medievales, que implantaron la costumbre de vestir luto de blanco riguroso.

El blanco también es el color elegido por el hinduismo. 

En la actualidad una vestimenta sobria y sin gran ostentación suele ser lo común, sin abusar de colores llamativos, pero también teniendo en cuenta que debemos sentirnos cómodos.

¿Por qué un cuerpo autopsiado se puede enterrar antes de que transcurran las 24 horas legalmente establecidas?

Porque una vez realizada la autopsia, por razones obvias, se concluye que la muerte es "cierta". No obstante, aunque así fuera, se debe disponer de la documentación y permisos necesarios para poder realizar el traslado y posterior enterramiento o incineración. Esto puede hacer que el traslado se demore más allá de las 24h.

¿Qué hacer ante un fallecimiento en casa?

En el momento que creas que se está produciendo una anomalía, llama rápidamente al 112. El médico del servicio de urgencias será quien, en caso de realmente haberse producido el fallecimiento, certifique que es así. El médico cumplimentará el impreso que certifica la muerte (certificado médico de defunción). Si la unidad de urgencias no tuviera el impreso, puedes comprarlo en una farmacia, o si llamas ya a una empresa funeraria, ésta te lo puede proporcionar. Una vez cumplimentado por el médico el certificado de defunción, la empresa funeraria con la que hayas contactado podrá ya proceder al traslado del cuerpo y proceder a realizar cuantas gestiones y acciones hayáis contratado. Es muy importante que facilites al médico el historial médico de la persona fallecida, si lo tuvieras.

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