La repatriación de cadáveres a España

La repatriación de un cadáver a España es un de los posibles casos que nos podemos encontrar cuando fallece un ser querido fuera de su país de origen.

En este caso tratamos de la situación en el que el fallecido es Español y ha de trasladarse su cuerpo hasta nuestro país donde recibirá sepultura.

A la hora de confiar en una empresa de servicios funerarios para realizar una repatriación a España puede contar con nosotros ya que, al ser una empresa funeraria online, tenemos amplia experiencia en este tipo de servicios fúnebres.

lo cierto es que cada país tiene su procedimiento para repatriar un cuerpo a su nación, y depende del tipo de servicio fúnebre que se realice en el lugar de origen puede ser más o menos restrictivo. Por ejemplo entre una inhumación o una incineración, el segundo caso no requiere de ninguna exigencia sanitaria autorizando la salida si se transporta en un estuche de cenizas y presentando sólo el certificado médico de defunción. En el caso de restos mortales que vayan a ser inhumados se trata con más cuidado y se pide que, por ejemplo, que la caja mortuoria vaya reforzada con abrazaderas metálicas y que esté recubiertas por unas láminas de plomo de 2,5 cm.

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¿Qué es la repatriación de un cuerpo?

Repatriar es trasladar un cuerpo desde el lugar de fallecimiento hasta el país de origen del fallecido.

Por parte de la empresa funeraria se siguen los mismos pasos que en el caso de traslado, la única diferencia es que necesitaremos tramitar también con Sanidad Exterior. Lo que hay que hacer es solicitar un documento al Estado Español y otro al Estado al que va el cuerpo. Y se tiene que conceder la autorización. Sin ella no se podrá realizar esta operación.

Se tramita de documento de Sanidad Exterior para poder sacar el cuerpo de España y en el Consulado de destino se solicita autorización de llegada. Esa es la única variación. Normalmente las repatriaciones se hacen en avión, aunque se pueden hacer por carretera en Europa (a veces a Portugal o Rumanía). El tren, por el contrario, no está permitido.

Lo habitual es contratar un flete. La propia funeraria se encarga de localizarlo y contratarlo, ya que no todas las compañías admiten esta carga.

Muchas veces los consulados tienen acuerdos para este tipo de fletes.

La repatriación se solicita mucho por la comunidad latinoamericana y también dentro de las fronteras europeas. En Europa en general cada día se opta más por la incineración. En ese caso es mucho más fácil hacer el traslado de cenizas.

Los países latinoamericanos, sin embargo, prefieren que se lleve el cuerpo para poder despedirse. En función de las creencias y de las costumbres el proceso es distinto.

Se puede consultar en otra de nuestras secciones la labor fundamental del Consulado.

El Consulado y sus funciones

Si una embajada es la representación de un gobierno en otro país y, como tal, se considera que el territorio que ocupa es como si se estuviera en “ese otro país”. Un Consulado en cambio,  lo que representa es a la administración pública de otro país en suelo nacional. De este modo embajadas sólo puede existir una, pero consulados puede haber varios dispersos por ese territorio extranjero porque vienen a actuar como oficinas administrativas “en el extranjero” que recolectan trámites en nombre del país para el que trabajan.

Las funciones que desempeñan los consulados son las siguientes:

  • Tramitación de documentos oficiales como pueden ser los pasaportes, partidas de nacimiento, defunción, matrimonio…
  • Control de la legitimidad de los procesos judiciales cuando sus nacionales son detenidos.
  • Información sobre permisos de residencia, trabajo o visado. 

Si nos centramos en el caso de las defunciones, la labor fundamental que realizan los consulados radica en el traslado de cadáveres.

El Ministerio de Asuntos Exteriores señala que, si se produce un fallecimiento de un familiar o allegado en el extranjero, ha de contactarse con el Consulado o Embajada correspondiente y o bien contactar con la Subdirección Gral. de Protección y Asistencia Consular del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (teléfonos: 91 379 1700 / 91 379 1610). Allí se les informará de todas las cuestiones referentes a la incineración, repatriación del cadáver y de los trámites a seguir para inscribir la defunción en el Registro Civil Consular. 

Es importante señalar que ni la embajada ni el consulado sufragarán los costes de traslado de cadáver, salvo en casos excepcionales que será determinado por el el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. 


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