Traslado de cuerpos

El traslado de un cuerpo de un fallecido se produce cuando la muerte acontece en un lugar distinto de donde será enterrado.

¿Quieres saber cuánto cuesta realizar trasladar un difunto? Elije del formulario "solicitar presupuesto" la opción inhumación o cremación según como quieras que sea el servicio fúnebre a realizar y te daremos un presupuesto personalizado sobre el traslado de un cuerpo.

Se pueden dar dos situaciones: 

  1. Traslado de cuerpo dentro de la misma comunidad. Para poder realizar un traslado se necesitará el certificado de defunción y que hayan pasado al menos 24 horas.
  2. Traslado de un fallecido de una Comunidad a otra. Se necesitarán dos certificados uno para el Registro y otro para Sanidad. Una vez autorizado el entierro o cremación se puede proceder al traslado, pero cuidado porque pueden existir requisitos especiales en cada comunidad y la funeraria tendrá que cumplirlos. Todas las empresas funerarias de España conocen los distintos casos así que en estas situaciones todo suele trascurrir sin incidentes. Se tendrá que dar aviso de la recepción del cadáver a la comunidad donde se trasladará el cuerpo de sus ciudadanos y realizar los trámites allí para su entierro.
  3. Si de lo que hablamos es de trasladar un cuerpo de un país a otro entonces hablamos de una repatriación del cuerpo. En este caso España cuenta con acuerdos entre los distintos países para proceder cuando hay que devolver un cuerpo fallecido a nuestro país. Lo habitual es que los costes del traslado del cadáver, salvo casos excepcionales, corren a cargo de la familia. En los casos especiales es el ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación quien concede ayudas a la familia de los difuntos para la inhumación o incineración desde origen. 

No es lo mismo trasladar un cuerpo que trasladar las cenizas. 

El traslado de cenizas no necesita de ninguna exigencia sanitaria con lo que se pueden trasportar en un estuche de cenizas y, si la compañía aérea lo permite se puede llevar hasta en el compartimento del equipaje de mano. Siempre se deberá acompañar las cenizas del certificado de defunción del país donde falleció la persona y el certificado de defunción español y una declaración de la empresa funeraria indicando el contenido de la urna. 

El traslado de cuerpos es diferente ya que se trata se debe realizar de manera que se salvaguarde la salud pública. Como puede presentar riesgos de salud estos restos cadavéricos, se necesitará de una autorización sanitaria para proceder. El féretro deberá estar compuesto por dos cajas. Una exterior de madera fuerte y estanca, realizada con tablas de al menos 20 milímetros de espesor y deberá ir reforzada con abrazaderas metálicas para que se pueda sujetar con firmeza. La caja interior estará hecha con láminas de plomo de 2,5 milímetros de grueso mínimo y soldadas entre sí o bien de zinc, cuyo espesor deberá ser de al menos 0.45 milímetros. 

En cuanto a burocracia deberá presentarse una carta dirigida al Consulado solicitando autorización para el traslado del cadáver detallando el medio de trasporte que se tenga que utilizar junto con la documentación pertinente sobre el fallecido. 

Deberá aportarse el certificado médico de defunción del país de traslado y del país de origen y el de la tanatopráxia realizada detallando el método utilizado para el embalsamiento. Y, por último, un documento de las autoridades sanitarias autorizando la salida de los restos mortales del País. 

De todos modos, tendrá que informarse en la embajada de los trámites a realizar ya que cada país tiene sus leyes y aplicaciones de la misma. Las empresas funerarias ofrecen entre sus servicios  funerarios el gestionar los traslados internacionales o repatriaciones. Si el cadáver se quedará en España se tendrá que comunicar el fallecimiento en el registro civil


Solicitar presupuesto

¿Tipo de servicio fúnebre?

 

¿Cómo se gestiona el traslado del fallecido?

Necesitaríamos dos certificados de defunción para ir de una comunidad autónoma a otra. Una vez que se sale de una comunidad existen requisitos especiales. No se solicita la misma documentación para ir de Madrid a otra comunidad, por ejemplo, que si tenemos que realizar el proceso contrario, aunque en muchas comunidades los requisitos coinciden.

En Madrid, si seguimos con el ejemplo, se necesitan dos certificados. Uno para Registro y otro para Sanidad. Después el procedimiento es el mismo: la funeraria envía a un agente, la familia informa de que quieren trasladar, se contrata y se hace el traslado al tanatorio.

El juez lo que hace es autorizar la incineración o el entierro. Y Sanidad es quien autoriza a salir de una comunidad. La funeraria saldrá en el coche fúnebre con la autorización que le ha dado el juez y con la autorización que le ha dado Sanidad. Una vez en el destino, sobre todo si se trata de poblaciones pequeñas, la familia contacta con alguien que se ocupe de las gestiones funerarias, normalmente el alcalde o el párroco.

En poblaciones grandes es más complicado. Si la familia no puede gestionarlo sola, la funeraria contacta o bien con el ayuntamiento si sólo requiere una gestión de ayuntamiento, o con una funeraria que controle la zona. Este proceso final se denomina recepción.

Un traslado no puede hacerse antes de 24 horas, pero, ¿cómo se llama la recogida del cuerpo para llevarlo al tanatorio?

Efectivamente, el traslado de un cuerpo no puede realizarse antes de 24 horas. El motivo es que es el plazo que, con las tecnologías actuales, se puede garantizar a ciencia cierta que una persona es fallecida. Durante ese tiempo hay que mantener el cuerpo en unas condiciones que sean compatibles con la vida humana.

Antes de que el fallecido se deposite en el féretro ―lo que se conoce como “enferetrar” ― se produce un primer traslado hasta el tanatorio.

Al acto de ir a recoger un cuerpo para llevarlo al tanatorio recibe el nombre de conducción.

Una vez se recoge el cuerpo para llevarlo hasta el destino final es lo que se llama propiamente traslado.

¿Podría un particular trasladar a un fallecido?

La ley se sanidad mortuoria prohíbe el traslado de un fallecido en un vehículo particular. Ni siquiera una ambulancia puede realizar un traslado. Únicamente una funeraria puede trasladar un cadáver.

El motivo es que la flota de vehículos de una empresa funeraria está preparada con los sistemas de seguridad e higiénicos para realizar la correcta conducción del cuerpo hasta el tanatorio y su traslado posterior al lugar definitivo sea este un crematorio para su incineración o un cementerio para su inhumación. De manera que ni el conductor, ni terceras personas se puedan ver afectadas por un cuerpo que comienza su proceso natural de descomposición.

¿Cuáles son los plazos mínimos y máximos para dar destino a un cuerpo?

El plazo mínimo son 24 horas. A esa hora exacta se puede iniciar el traslado. No existe un máximo, pero al pasar 48 horas Sanidad exige una conservación temporal del cuerpo.

El embalsamamiento es obligatorio cuando se realiza una repatriación o cuando se entierra en una cripta, al ser un lugar cerrado con poca ventilación. Si se viaja por avión, aunque sea dentro de España, es necesario el embalsamamiento y si se traslada a cualquier otro país, aunque sea por carretera, también es necesario.

Para una exposición pública es suficiente con la conservación.

El plazo mínimo de 24 horas es igual en toda España. Al transcurrir 48 horas hay cambios según la comunidad. En algunas es obligatorio hacer conservación, en otras sólo hay que realizar una consulta a Sanidad y hay sitios donde no es necesario hasta las 72 horas.

¿Qué es la policía sanitaria mortuoria?

Es el reglamento de Sanidad Mortuoria. Es el nombre que recibe.

¿Se tarda mucho en repatriar un cadáver?

Depende. Está claro que cuando hablamos de un ser querido los tiempos siempre se nos hacen muy largos por no decir eternos. Los trámites y gestiones que hay que realizar están sujetos a normativas que hay que cumplir y en función del país de destino los requisitos pueden variar mucho. Las empresas funerarias tratan siempre de agilizarlos, pero en muchas ocasiones dependen de las autorizaciones que proporcionan organismos externos.

Hay repatriaciones que se realizan en dos días y otras que, por el contrario, precisamente debido a las exigencias burocráticas, pueden llevar más de quince. El modo en el que se produce el fallecimiento, si no es una muerte natural, también puede retrasar estos trámites.

¿Dudas con los trámites funerarios? Encuentra la respuesta al instante

¿No encuentras la respuesta a tu pregunta? Escríbenos y recibirás una respuesta personalizada

Envío de coronas, flores y ramos

Asegurate de que lleguen a tiempo, haz tu pedido ahora